Las primeras obras de arte realizadas por el ser humano, marcas realizadas por las personas con un objetivo estético, aparecen con la llegada del Paleolítico Superior y la del humano Homo sapiens-sapiens, hace unos 35.000 o 30.000 años.

El arte de la Prehistoria se ha dividido en dos bloques principales, el arte mueble o portátil abarca las representaciones realizadas sobre piezas que una persona de complexión normal puede transportar, se ha clasificado como tal cualquier pieza con una marca de origen humano. Por otro lado está el arte rupestre, son obras de arte realizadas en grandes rocas o en paredes de cuevas, imposibles de mover, tiene que ser el espectador quien se mueva a ver las figuras.

Se pueden identificar los temas del arte prehistórico en tres grandes bloques, por un lado están las figuras humanas o antropomorfos, por otro las representaciones de animales o zoomorfos, y por último los ideomorfos o signos.

Las representaciones de seres humanos no son muy habituales en el arte prehistórico, se pueden ver figuras masculinas y femeninas, aparecen figuras completas, pero también parciales, y son más habituales en el arte mueble que en el arte rupestre.

En lo que respecta al arte mueble, las más comunes son las imágenes que representan mujeres, los retratos se consideran un tipo muy raro de representación, cuando se habla de representaciones parciales, nos referimos a figuras que se han interpretado como vulvas. A finales de la glaciación, aparecen numerosas siluetas femeninas, conformando contornos estilizados.

Pero las principales representaciones femeninas y las más conocidas de este tipo de este tipo de arte son las venus esteatopigias, hay que situar su cronología enla época Gravetiense, a principios del Paleolítico Superior.

Se trata de figurillas de bulto redondo, realizadas sobre diferentes materiales y se han interpretado como elementos relacionados con la fertilidad, muchas veces son figuras femeninas desnudas y con las partes relacionadas con la maternidad (pechos y caderas) muy abultadas. Las halladas en el occidente de Europa carecen de rostro, las de Europa oriental suelen presentar adornos trabajados, en las conocidas como “siberianas” el rostro y el pelo adquieren gran importancia y aparecen vestidas.

En el arte mueble son más raras las figuras que representan hombres, se hallan muy pocas siluetas o retratos, en lo referente a las representaciones parciales, la mayoría son signos interpretados como falos. Una gran parte de las figuras masculinas representadas en este tipo de arte presentan características animales, algunas partes de las figuras masculinas se transforman en animales.

Los temas también son limitados en el arte rupestre del Paleolítico Superior, y nuevamente hay que distinguir figuras humanas o antropomorfos, zoomorfos o figuras de animales, e ideomorfos o signos.

No es nada habitual encontrar representaciones de seres humanos en el arte rupestre, especialmente masculinas, por ese motivo, tradicionalmente se ha pensado que las figuras humanas pueden ser un tema tabú.

Las representaciones de hombres son escasas, existe una serie de figuras aisladas identificadas como falos, pero son más comunes las imágenes completas clasificadas como masculinas, catalogadas como tales por presentar pene o carecer de pechos.

Se han encontrado también cabezas aisladas que pueden ser humanas, trabajadas de frente o de perfil. De vez en cuando también se encuentran escenas de coito, o situaciones en las que el hombre aparece como víctima, muchas veces esas imágenes aparecen asociadas a representaciones de caballo.

Durante el Magdaleniense, muchas figuras masculinas presentan cabezas de animales, pero son claramente bípedas, se ha creído que pueden ser los brujos de la comunidad.

Las representaciones de mujeres son más numerosas que las masculinas, pero no habituales. Se trata a menudo de representaciones parciales, por ejemplo triángulos con el vórtice hacia abajo y atravesadas por una raya en la mitad, que se han interpretado como vulvas, aunque también hay vulvas de aspecto más naturalista. En ocasiones, aparecen grietas de la roca (vulvas) o salientes (pechos) coloreados en rojo o negro.

Hay pocas representaciones femeninas realistas y las que hay aparecen relacionadas con el bisonte o el mamut. Cuando aparecen siluetas estilizadas, se representan frecuentemente sin cabeza o piernas, marcando mucho la línea de los glúteos.

Las improntas de manos son imágenes que llaman la atención en el arte rupestre, no son muy habituales, tienen una cronología muy concreta, se limitan al Gravetiense, y pueden ser un buen elemento de datación.

Esas manos aparecen pintadas en rojo y en negro, se ven en grupos homogéneos, aisladas o acompañadas de animales, y muestran posiciones diferentes, se piensa que pueden ser parte de un código comunicativo.

Atendiendo a la técnica utilizada para trabajarlas, se distinguen manos directas o positivas e indirectas o negativas. Las directas se obtienen metiendo la mano en la pintura  y plasmándola enla roca. Paraobtener las indirectas, se pone la mano en la pared limpia y se pinta por encima con una especie de spray obtenido con una técnica llamada aerógrafo, de esa forma, mientras la marca de la mano queda en blanco, lo que aparece pintado es el contorno.

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