En 1994 se produjo un gran hallazgo en Cabrales, Asturias. Durante los trabajos para ampliar la carretera en la zona de Las Estazadas, perforaron el techo de una cueva, Covaciella, y empezaron los trabajos de relleno. Aprovechando un alto en los trabajos, gente del pueblo entró y registró la cueva, descubrieron unos bisontes en un excepcional estado de conservación.

Covaciella se encuentra a bastante altura sobre el río Casaño. Es una galería ascendente de unos 80 metros, orientada de este a oeste, con la cámara de las pinturas al fondo. Un derrumbe de piedras en algún momento al final del Paleolítico cerró la boca de la cueva y las pinturas mostraban una frescura excepcional cuando se descubrieron.
Sus representaciones de bisonte son especialmente hermosas, se considera el conjunto de bisontes mejor conservado del Cantábrico. Entre las figuras también hay un prótomo de caballo, un reno, puntuaciones, bastoncillos, marcas digitales y un signo rojo muy lavado, predominan las pinturas. Contiene pocas representaciones, pero las existentes son de enorme calidad.
Las figuras se sitúan hace unos 14.000 años, en el Magdaleniense. Muy cerca existe otro abrigo con señales de ocupación del Solutrense y el Magdaleniense, aunque no existe comunicación interna entre ambos lugares, es posible que el artista de Covaciella viviera allí.
Las pinturas se descubrieron muy tarde, las características físicas de la cueva tampoco la hacen adecuada para recibir visitas. Covaciella se ha mantenido cerrada desde un principio, las figuras se pueden ver a través de visitas virtuales o reconstrucciones.
En julio de 2008, la UNESCO declaró Covaciella como Patrimonio de la Humanidad, dentro del conjunto La cueva de Altamira y el arte rupestre paleolítico de la Cornisa Cantábrica.

arazi

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